viernes, 18 de noviembre de 2011

¡Bingo!


Preparad los cartones que arrancamos enseguida. Ceniceros humeantes, copas de anís en las mesas, silencio tenso…¡setenta y cinco, siete, cinco! Se echan de menos esos bingos de antes llenos de esperanza y rencor, de nicotina y alcohol, de Pajares y Esteso…Porque es una experiencia única eso de estar esperando que salga tu número, ser el elegido (Neo fue el primer binguero moderno). Y precisamente a eso se dedican los personajes de los que hablaremos hoy, a esperar a que salga un número. Hablamos, claro, de Person of interest.

Bonito y olvidado, el arte de girar el bombo nos deja momentos de gran alegría (como ver a la azafata del telecupón decidirse entre si es un seis o un nueve) o de gran tristeza (con esos bingos caseros que te hacen perseguir las bolas por el salón como si fueras un hipopótamo del tragabolas). Además, este maravilloso juego de azar nos ha ayudado a desarrollar nuestros sentidos, afinamos el oído y la vista para ver la siguiente bola, nos hace multitarea al tachar números de siete cartones a la vez y encima las copas son baratas ¡que chollo!

Person of interest es una serie Americana de la CBS creada por J. J. Abrams y Jonathan Nolan, duchos ya en las artes de la pantalla, ya sea televisión o cine, en la que ya nos han regalado otras joyas. Su historia nos plantea la posibilidad de predecir futuros crímenes para intentar evitar que ocurran (un poco al estilo Minority Report), que aunque no del todo original si trae un poco de aire fresco al ya saturado mundo de las series en el que está casi todo visto.

El primer capítulo nos habla de cómo tras el 11-N se crea una máquina al estilo “Gran Hermano” que tiene ojos y oídos en todos lados y nos vigila constantemente. Este invento de Mr. Finch (Michael Emerson), un billonario americano, es capaz de predecir ataques terroristas antes de que se produzcan. Pero no sólo eso, además puede ver también otros “pequeños” crímenes, pero éstos son desechados cada noche y borrados por la máquina. Para evitar que esos datos se pierdan, Finch crea un sistema indetectable por el que consigue el número de la seguridad social de las personas involucradas en esos crímenes. Es entonces cuando entra en escena John Reese (Jim Caviezel), antiguo agente de la CIA al que contrata el misterioso billonario para que le ayude a impedirlos. Eso sí, sólo atenderán los casos de los números que sean de personas de interés.

Presentada en capítulos de 45 minutos, es una muy interesante propuesta de entretenimiento con actuaciones a la altura de lo esperado en los dos protagonistas principales (aunque es inevitable quitarnos de la mente a Ben  Linus cada vez que Emerson sale en pantalla). De momento parece que la primera temporada estará completa, aunque habrá que esperar a ver si firman una segunda. En España se ha empezado a emitir por La Sexta, que no suele tener mal gusto a la hora de elegir las series (aunque acabe quemándolas a base de repetir capítulos constantemente).

¿Habéis cantado línea?


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