lunes, 6 de junio de 2011

Quieto parao

Ni se os ocurra mover un músculo. Y no, no estamos jugando al escondite inglés, sin mover las manos ni los pies (qué absurdo, si tampoco podías mover el resto del cuerpo, en fin). Esto no es un atraco, ni nos hemos vuelto locos. Si es por vuestro bien, que luego viene alguien por ahí y se entera de todo lo que estáis pensando. Vamos, que seguro que ya sabéis de qué vamos a hablar…¡sí! ¡de la bruja Lola! Digo, no, no, hablamos del Doctor Cal Lightman (Tim Roth), de la serie Lie to me (Miénteme), of course.

Guiña un ojo, levanta una ceja, frunce el ceño, pon morritos, saca la lengua (no lo hagáis todo a la vez, que Ana Rosa lo intentó y se le saltaron los puntos). Todos nuestros gestos quieren decir algo, significan alguna cosa. Y no solo la cara, todo nuestro cuerpo se expresa ante los demás como si fuéramos un Mr. Potato manipulado por nuestro cerebro. Vale, esta última reflexión es dureja, pero no hace falta que enseñéis el dedo corazón, malandrines, que os estamos viendo…

A esto se dedican en The Lightman Group, a estudiar los gestos de la gente, las microexpresiones involuntarias. Cal Lightman es un psicólogo experto en leer las expresiones faciales y el lenguaje corporal, que junto a la Dra. Gillian Foster (Kelli Williams), también psicóloga, que parece el contrapunto de Cal, y sus ayudantes Ria Torres (Monica Raymund), experta en detectar mentiras y Eli Loker (Brendan Hines), el protegido de Lightman aunque siempre esté intentando sacarle de sus casillas (los que se pelean se desean…) tratan de resolver los casos que les van llegando. Juntos y con afán de lucro, ayudarán a policía, FBI y particulares a resolverlso.

Interesante serie la creada por Samuel Baum, que después de tres temporadas en antena, parece que ha llegado a su fin al ser cancelada por FOX (que por algo significa zorro en inglés…). Gran interpretación de Tim Roth aparte, recomendamos también que la veáis en V.O. a ser posible, aunque el doblaje español está bastante bien.

¿Alguna menta que confesar?


viernes, 3 de junio de 2011

La familia

¿La familia? ¿Ardilla? Aún nos seguimos preguntando cuál era la diferencia. Pero no, no vamos a hablar de pasta, ni tampoco de Paz Padilla, esta vez el tema que nos reúne es nuestra gente, nuestra estirpe, como en las cenas de Navidad o en el cumpleaños de la abuela. Esos hermanos, padres, tíos, suegros y nueras ante los que ponemos una sonrisa en la cara (o no). Y un buen ejemplo de estas relaciones se nos muestra en la brillante comedia Modern Family. Bendita familia…

En la vida hay muchas decisiones difíciles de tomar, situaciones complicadas, pero nada comparado a enfrentarse a los cumpleaños familiares o la cena de acción de gracias (quizás saltar al coso frente a un miura de 400 kilos se acerque). Estos son, entre otros, los retos a los que se enfrentan en cada capítulo los personajes de la serie creada por Christopher Lloyd y Steven Levitan. Montada a modo de falso documental o “mockumentary” nos lleva con grandes dosis de humor a través de la vida cotidiana de esta familia moderna.

Todo gira en torno a la familia de Jay Prittchet (interpretado por Ed O'Neill), un hombre mayor y adinerado casado con una bella mujer latina mucho más joven que él, Gloria (la espectacular colombiana Sofia Vergara), que tiene un hijo adolescente, Manny (Rico Rodriguez II) un tanto repipi. Confusiones con el idioma y diferencia de edad, una combinación tan explosiva como Gloria, en manos de estos guionistas.

El segundo núcleo es el formado por Claire Dunphy (Julie Bowen), hija de Jay, que está casada con Phil Dunphy (Ty Burrell) y es madre de tres hijos: Haley, la chica mona, Alex, la empollona y Luke, que no tiene muchas luces, digamos. De ellos nos llama la atención el padre, Phil, personaje un poco tontaco y gracioso, que mantiene una curiosa relación con su suegro, al que intenta agradar por todos los medios.

Por último está Mitchel Prittchet (Jesse Tyler Ferguson), el hijo gay de Jay, que vive con su novio Cameron Tucker (Eric Stonestreet) y su hija vietnamita adoptada. Un personaje el de Cameron llevado al extremo, que contrasta a la perfección con el de su pareja, Mitchel, creando momentos realmente hilarantes. Situaciones muy en la línea de Una jaula de grillos (que incluso cuenta con cameos de uno de sus protagonistas, Nathan Lane y su inolvidable “se me ha roto la tostada”).

Muy recomendable comedia, en definitiva, que merece la pena ser vista en V.O., ya que el español es muy utilizado en casi todos los capítulos.

¿Y la familia qué tal?

miércoles, 1 de junio de 2011

Cambio radical

Amantes del botox, apasionados de la silicona, genios del maquillaje y de la laca, ya podéis ir olvidándoos porque este post no tiene nada que ver con la moda ni la estética. Hablamos de ese cambio de personalidad, de forma de actuar que te provocan ciertas circunstancias en tu vida. Ese tránsito al lado más oscuro de nuestra psique acelerado por un cúmulo de circunstancias retorcidas. ¿Quién puede ser el máximo exponente de este cambio? ¿Darth Vader? ¿Michael Corleone? ¿Bob Esponja?... ¡No! En este caso nos referimos a Walter White (Bryan Cranston), protagonista de Breaking Bad.

Varios son los caminos que te pueden llevar al lado oscuro, que se lo digan al Dioni, pero cuando uno tiene el cenizo encima no se le puede hacer nada ¿o sí? Porque hay diversas formas de afrontar una mala noticia, puedes hundirte y llorar en un hombro amigo (es preferible que el hombro vaya acompañado del resto del cuerpo), puedes tomártelo con humor y reír nerviosamente como un loco, o puedes optar por seguir el lado más radical de tu ser.

La vida transcurre tranquila para un profesor de química de un pequeño instituto de EEUU. Tiene un hijo discapacitado, Walter White Jr. (RJ Mitte). Su mujer, Skyler Walter (Anna Gunn) está embarazada y la economía empieza a apretar un poco. Todo más o menos normal hasta que a Walter le diagnostican un cáncer de pulmón terminal. ¿Cómo conseguir dinero para el tratamiento? ¡A delinquir se ha dicho! Y con la ayuda de su exalumno Jesse Pinkman (Aaron Paul) monta un laboratorio de metanfetamina, que gracias a sus conocimientos químicos hará funcionar rápidamente.

Una autocaravana en medio del desierto, dos cuerpos inconscientes dentro de ella, un personaje en calzoncillos y con máscara de gas la conduce histéricamente. Un golpe. Una pistola. Así da comienzo el primer capítulo, dejando al espectador sin habla y con ganas de saber qué narices está pasando ahí.

Brillante serie creada por Vince Gilligan, que ha recibido varios premios en gran parte por la soberbia actuación de Bryan Cranston (el padre de Malcom in the middle, por cierto). No se puede dejar de lado la gran aportación de los secundarios Hank Schrader (Dean Norris), cuñado de Walter y agente de la DEA (agencia antidrogas norteamericana) o de Gustavo "Gus" Fring "Señor de los Pollos" (Giancarlo Esposito) el mayor distribuidor de metanfetamina de Nuevo México.

¿Este compa ya está muerto?



PD: Geniales los Cuates de Sinaloa con su “narcocorrido” llamado Negro y Azul.

lunes, 30 de mayo de 2011

El cientifi-post

Enfundaros la bata, alborotaros el pelo y poned la mirada perdida, porque ha llegado el momento de adentrarnos en nuestro laboratorio científico. Ante vosotros tenéis algo más impactante que la voz de “flipy”, una cosa más excitante que una charla de Punset  ¿qué personajes pueden ocultarse tras esta definición? ¿Mutantes? ¿Frankenstein? ¿Carmen de Mairena?... ¡No! Estamos hablando de los chicos de The Big Bang Therory (Big Bang), claro.

Tenemos chica nueva en el edificio, Penny (Kaley Cuoco) una guapa aspirante a actriz. Esta situación hará que la vida de Leonard (Johnny Galecki) y Sheldon (Jim Parsons) dos científicos compañeros de piso con escasa habilidad social, se vea completamente alterada. Sobre todo para Leonard que no tarda en enamorarse de su vecina.

Un físico teórico (no es que lo sea en teoría, lo es en la práctica) superdotado y con nulas capacidades sociales, su compañero de piso, un físico experimental algo más social e intolerante a la lactosa y sus amigos Koothrappali (Kunal Nayyar), un astrofísico hindú incapaz de hablar a las chicas a menos que beba alcohol (les pasa a muchos) y Howard Wolowitz (Simon Helberg), ingeniero industrial obsesionado con las mujeres que viste moda peculiar y vive con su madre. Cuatro amigos amantes de los cómics, los videojuegos y las series de ciencia ficción intentando vivir en el mundo real.

Hilarante comedia con múltiples referencias a teorías físicas, entendibles por cualquier público (bueno, vale, no está hecha para Yola Berrocal), ha sabido como orbitar en torno al personaje de Sheldon y sus peculiaridades. Entre ellas, han tenido gran éxito la pegadiza canción "dulce gatito", el “bazinga” (zas en toda la boca), sus camisetas “geek” (geniales la evolución del hombre a robot y el “piedra-papel-tijera-lagarto-Spock”) y ese parecido a C3PO (el robot dorado de Star Wars) que no pasa desapercibido.

Recomendable serie creada por Chuck Lorre y Bill Prade, ganadora de varios premios a la mejor comedia y mejor actor, que corre por su tercera temporada y, esperemos, siga por mucho tiempo.

¿Alguna teoría al respecto?

viernes, 27 de mayo de 2011

Estaba escrito

Ahora que os tenemos a todos reunidos en la misma sala, aprovechemos para apagar las luces y que se entregue el asesino… ¿el mayordomo? Probablemente. Pero no nos precipitemos, esto parece claramente un caso para un escritor con dotes detectivescas ¿pero de quién estamos hablando? Sí, exactamente entramos en el área de Castle (bueno, vale, los que sean un poco más mayores habrán pensado en Angela Lansbury).

Se ha escrito un crimen y algún iluminado va y reproduce fielmente los asesinatos de la novela. ¿A quién avisar? ¿A los cazafantasmas? No, casi mejor llamamos al autor (del libro, digo, que si supiéramos quién lo ha hecho pues vaya mierda de misterio). Así comienza esta serie policíaca, cuando la detective Kate Beckett (Stana Katic) decide contar con los servicios del afamado escritor de best-sellers Richard Castle (interpretado por Nathan Fillion) para resolver el caso.

A partir de aquí, la búsqueda de la inspiración de Castle y sus buenas relaciones con altos cargos, le permiten pasarse el día siguiendo a la detective Becket, para posteriormente convertirla en personaje principal de su siguiente novela. Bien secundados por los detectives Esposito (Jon Huertas) y Ryan (Seamus Dever) cada capítulo está salpicado con buenas dosis de humor y acción (y un poquito de tensión sexual que nunca viene mal).

Una serie más, un nuevo gremio colaborando con la policía USA (a ver si un día vemos a Manolo y Benito con la CIA, que tienen futuro juntos). Esta creación de Andrew W. Marlowe que tuvo buena acogida en su primera temporada, va ya por la tercera y con promesa de una cuarta. Por cierto, esta es una de las series en las que el doblaje es tan bueno como el original, sobre todo el del protagonista Richard Castle.

¿Tenéis alguna pista?


miércoles, 25 de mayo de 2011

El post del mundo paralelo

Subámonos ahora a la “nave del misterio” amigos. Bajemos las luces de la sala y leamos acompasando cada palabra con el ritmo de nuestra respiración. Da igual en qué universo te encuentres, compañero. Este escrito contiene las claves ocultas de las grandes preguntas de la humanidad (y de Mourinho): ¿por qué? ¿para qué? ¿qué diantres escriben estos raritos de Seronoserie?

El mundo que conocemos se resquebraja, pero no, no es culpa de la acción del hombre (bueno de algún cazurro que otro sí), no es culpa de los gobiernos (ejemp, esto…), nada que ver con los dioses (Maradona mediante). Si ves que algo tiene un brillo especial, si te ha parecido ver un vórtice, eso es que estás obsesionado con Fringe (Al límite) o que se te está empezando a pirar la pinza.

Un científico que se ha pasado media vida en una institución psiquiátrica, su hijo, un superviviente acostumbrado a la valerse solo en la vida, y una agente del FBI dedicada a su trabajo y con algún secretillo forman el núcleo de esta serie de Ciencia Ficción creada (entre otros) por J.J. Abrams. Juntos y, a veces, revueltos, irán resolviendo extraños casos que bordean lo paranormal y se adentran en la telepatía, levitación, invisibilidad, terapia genética, etc.

Innovadoras y originales cortinillas para los cambios de plano (sí, vale, nos gustan las cortinillas…). Lograda ambientación y buenos actores, entre los que habría que resaltar a John Noble (Walter Bishop). Sólo por él merece la pena ver la serie en V.O.

Tras no pocos problemas a lo largo de la segunda temporada, ha logrado sobreponerse a momentos críticos para asentarse en la tercera (que se está emitiendo actualmente) y firmar una cuarta.

¿Universos paralelos o para nolelos?


lunes, 23 de mayo de 2011

Se coge antes a un mentiroso...

Olvidemos ya la muerte de capítulos anteriores y vamos a centrarnos esta vez en la vida, pero en la buena ¿eh? En esa en la que no hay que afeitarse, le puedes decir lo que piensas a tu jefe, entras y sales a la hora que quieras del trabajo, ganas mucha pasta, no le rindes cuentas a nadie y encima mangoneas a todos. Seguro que os suena familiar ¿no? ¡No hombre, no! que no va por ninguno de vosotros, malpensados…bueno, a no ser que nos esté leyendo Hugh Laurie, claro, porque efectivamente hablamos de House, la serie de diagnóstico clínico por excelencia.

Y es que ¿alguien le recuerda ya como padre de Stuart Little? Imposible, esa cara es del irreverente doctor que nos acompaña (cojeando) desde hace ya siete años, ni más ni menos. En este tiempo hemos aprendido a diagnosticar las más extrañas enfermedades (sólo tenemos que decidir entre Lupus, Sarcoidosis o algo Autoinmune y fijo que acertamos), hemos descubierto cien maneras diferentes de insultar a la gente (si es que no las sabíamos ya) y nos han atiborrado de Vicodina, ese opiáceo en forma de grageas contra el dolor, del que apenas abusa el protagonista.

Odiado y admirado a partes iguales por los médicos reales (no, los de los Reyes no), hay que decir que los guionistas han sabido desarrollar con éxito una subtrama rica en personajes y situaciones. Desde el primer equipo de diagnóstico con Chase (Jesse Spencer), Cameron (Jennifer Morrison) y Foreman (Omar Epps) a los eternos Wilson (Robert Sean Leonard) su fiel escudero, y Cuddy (Lisa Edelstein) la Directora del hospital que intenta mantener a raya a House.

Para acabar hablemos de los finales, parte en la que parecen haberse especializado David Shore (creador de la serie) y compañía, ya que cada temporada disfrutamos de un último doble episodio que nos deja sin aliento y con ganas de más. ¿Seguirán así por mucho tiempo? No se sabe, porque Lisa Edelstein anuncia que abandona la serie Jesse Spencer no sabe si seguirá el próximo año y como guinda hasta el propio House parece querer su cierre, aunque como bien dice el protagonista principal: “Todo el mundo miente”.

¿Cuál es tu diagnóstico?